El sector de la moda ya lleva tiempo haciendo uso de la impresión 3D para conseguir diseños imposibles de una gran vistosidad.

La tendencia actual es usar materiales flexibles en conjunción con estructuras engarzadas que dotan de una libertad de movimiento adecuada al tejido.

El sector del calzado es otro de los que están sufriendo un incremento del uso de la impresión 3D para la realización de prototipos o en la fabricación de ciertas partes del calzado.

En el campo de los complementos también entra en juego la impresión 3D con atrevidas apuestas de algunos diseñadores.