La odontología es uno de los sectores en que la impresión 3D ha supuesto un salto cualitativo en cuanto a reducción de tiempos y mejoras en los procesos de preparación de los modelos para realizar los distintos trabajos habituales de ortodoncia.

La combinación de escáneres 3D intraorales y las impresoras 3D, permite tener el modelo real de la boca de un paciente en el mínimo espacio de tiempo y con una precisión inmejorable.

En odontología, las tecnologías usadas son la fotopolimerización en bandeja (SLA y DLP) y la inyección de material (Polyjet), ya que ambas permiten una muy alta resolución en la fabricación de los modelos.

Un caso de éxito considerable es la inclusión de la impresión 3D en la fabricación de los alineadores 'invisibles', donde se hace necesario fabricar mucha cantidad de moldes, y cada uno es completamente distinto a los demás. La impresión 3D es la tecnología ideal cuando se trata de fabricar piezas únicas, ya que no está restingida al uso de moldes, y en un mismo proceso se pueden fabricar varias piezas simultáneas, todas totalmente independientes unas de otras.